lunes, 9 de mayo de 2016

SPANDAU BALLETT

Va a parecer que soy una fan de los Spandau Ballet; últimamente parece que solo hablo de ellos y que solo abro el blog para escribir de ellos. Pura casualidad… O quizás un ciclo que se gira. Ayer fui a verles al Barclaycard Center de Madrid y volvieron a darnos una alegría: están más en forma que nunca.

Ya tuve la oportunidad de verles en 2010, en su gira de regreso después de lustros de desencuentros. En aquella ocasión fue en el Palacio de Vistalegre, y la impresión de ayer fue mucho más positiva. El sonido era mucho mejor, el estilo de concierto (más acogedor el Barclaycard Center con el formato ‘El ring’), y sobre todos, a ellos se les veía mucho más en forma.
Uno de los momentos más especiales de la noche fue cuando Tony Hadley y Gary Kemp abandonaron el escenario principal, dejándonos en manos de Martin Kemp, Steve Norman y John Kibble para unos instantes de música y percusión, para aparecer subidos en una tarima trasera, cerca de los técnicos de sonido. Fue genial poderles ver tan cerca y tan compenetrados, después del mal rollito que había entre ellos, como contaron en “Soul boys of the western world”.
Todos ellos se comportaron en el escenario con una enorme profesionalidad y desbordando vitalidad (recordemos que ya van camino de los ¡60 años!). Steve Norman resultaba abrumador con el saxo (y demostró su conocimiento del castellano); Kibble, parecía que tenía 4 manos; Martin Kemp, como siempre, tímido y resolutivo al bajo.